Desde el año 2013, a través de la Ley 26.858, se celebra el Día Nacional de las/los
afroargentinas y afroargentinos y de la cultura Afro en homenaje a María
Remedios del Valle fallecida el 8 de noviembre
de 1847, a quien el General Manuel Belgrano le confirió el título de
Capitana del Ejército por su arrojo y valor en el campo de batalla.
En una época en que las mujeres no podían participar del frente de batalla, María Remedios del Valle lo hizo y fue nombrada capitana por el general Manuel Belgrano. Fue una gran luchadora y compañera, por eso se la recuerda como la “Madre de la Patria”.
Su historia se conoce gracias al
trámite que inició para cobrar una pensión por su participación en las campañas
militares patriotas al norte, durante la guerra de independencia. No se dispone
de ninguna imagen suya.
En estos retratos de la Colección del Museo Histórico Nacional se ve a dos personas de ascendencia
africana: Marta da Brama y Santiago del Lar. Sobre ella no se tiene información,
de él, según se consigna, fue soldado. La dificultad para reconstruir las
historias de las personas afro es, en parte, consecuencia de los violentos
desarraigos causado por la trata esclavista, y de una marginación social de
siglos.
Esta imagen nos invita a pensar y seguir visibilizando los modos en que el relato escolar invisibilizó y estereotipó la identidad de lxs afrodescendientes en la conformación de la sociedad y, a la vez, el lugar de las mujeres como protagonistas en los acontecimientos históricos que nos han contado en la escuela. A Ambrosio Milicay lo azotaron en la plaza no solo por ser esclavo sino también porque se atrevió a apropiarse de la cultura escrita y a hacer uso de la lectura y la escritura y eso -sin dudas- era una amenaza para quienes quisieron silenciarlo.
Y para terminar... los invitamos a bailar danzas guineanas con Alma Velásquez
En torno al chocolate existen algunas incógnitas, que tienen que ver con la delgada línea que separa en ocasiones la leyenda de la historia. El origen del cacao es una de ellas, así como el significado de su nombre. En la mitología prehispánica de México existían dos dioses vinculados al cacao: Quetzalcóatl, de origen azteca, y Ek-Chuah, de origen maya.
– Quetzalcóatl regaló el árbol del cacao a los hombres como recompensa por el amor y la fidelidad de su esposa, que sacrificó su vida para no desvelar el lugar en el que estaba escondido el tesoro de la ciudad, que le había sido confiado por su esposo. Cuenta la leyenda que la sangre de esta princesa fertilizó la tierra y allí nació el árbol del cacao, de nombre cacahuaquahitl. Su fruto era amargo, como el sufrimiento que había padecido la princesa; fuerte, como había sido ella ante la adversidad, y oscuro, como la sangre derramada.
– Quetzalcóatl, representado como la serpiente emplumada, era el dios bondadoso que enseñó a los hombres las artes de la agricultura, la astronomía, la medicina y las artes plásticas. Es el rey sagrado de los toltecas, pueblo que precedió a los aztecas en la historia de Centroamérica. El dominio azteca supuso la sumisión de los toltecas, olmeyas y de todas las poblaciones que componían el inmenso imperio de los adoradores del Sol y de Quetzalcóatl. Según la tradición, este último había desembarcado en México, en la costa de Veracruz, desde donde pasó más tarde a Tula y Chobula. Quetzalcóatl era austero, odiaba la guerra y se oponía a los sacrificios. Todo lo contrario que su oponente Tezcatlipoca, el mago negro que consiguió desterrarlo y aprovechó su ausencia para asesinar a su esposa. Quetzalcóatl juró regresar en el año del calendario azteca 1519, que coincidió con la aparición de los primeros colonizadores españoles, motivo por el que Hernán Cortés fue confundido con el propio dios, pues era corpulento, de ancha frente, ojos grandes, cabello largo, barba poblada y piel blanca, semejante a Quetzalcóatl. Así, el marino español fue obsequiado a su llegada con un gran vaso de oro con cacao líquido.
– Cuenta la leyenda que Quetzalcóatl descendió un día con los toltecas haciéndoles algunos hermosos regalos los hizo dueños del maíz el frijol y de la yuca con los cuales pudieron estar bien alimentados y emplearon sus horas en estudiar y se convirtieron en grandes arquitectos, magníficos escultores y finos trabajadores de la artesanía y como los amaba tanto decidió darles un planta que había robado a los dioses que eran sus hermanos de la cual sacaban una bebida que era solo digna de ellos Quetzalcóatl
Sustrajo el pequeño arbusto de hojas rojas y la planto en los campos de tula y pidió al dios Tlaloc que la alimentara con la lluvia y a Xochiquetzal que la adornara con sus flores con el tiempo este sagrado arbusto dio frutos y los enseño a recogerlos tostarlos y a molerlos y a batirlo con agua en las jícaras obteniendo así el CHOCOLATE el cual solo era para los sacerdotes y los nobles convirtiéndose así en una bebida sagrada y posterior mente de todo el pueblo, convirtiéndose así los toltecas en ricos y sabios constructores y artistas lo cual despertó la envidia de los dioses y su furia al saber que estaban tomando una bebida solo destinada para ellos jurando venganza contra Quetzalcóatl y después contra los toltecas así pues un día uno de los dioses disfrazado de mercader ofreciole un bebida llamada tlachihuitli (pulque) con la cual le prometió olvidaría todas sus penas la bebió y se embriago profundamente actuando de una manera deshonrosa delante del pueblo, ala mañana siguiente despertó con dolor de cabeza y con gran vergüenza se dio cuenta de la deshonra que habían preparado los dioses en su contra y fue tanta su vergüenza que decidió marcharse para siempre.
A su partida llorando se dio cuenta que todas las plantas del cacao se habían secado convirtiéndose en huisaches , una ves estando en neonalco ( ahora tabasco) arrojo unas ultimas semillas de cacao que florecieron bajo su mano y subsisten hasta nuestros días.
– Regalo de Quetzalcóatl a los niños del sol
“El dios de la Luna y de los Vientos, Quetzalcóatl, descendió a la Tierra para enseñar a hombres la ciencia, las artes y para darles una planta valiosa que él había robado de sus hermanos los dioses: el queachahuatl, el árbol del cacao.
Estos dioses hermanos tomaron venganza en Quetzacóatl avergonzándole delante de los hombres para forzarlo a abandonar a la los hombres y regresar a su tierra de luz. Por lo tanto el cacao solamente prospera en tierras lejanas, los lugares en donde Quetzalcóatl pasó sus últimas horas.”
– Según cuenta otra leyenda azteca, el Dios Quetzacoatl era el jardinero del paraíso y allí cultivaba el cacahuaquahilt, que a su vez era el árbol que brindaba el vigor y la fortuna. De sus semillas se podía hacer el chocolate que era una bebida reservada a los príncipes. Como los aztecas no conocían el azúcar, según dice esa misma leyenda, preparaban el chocolate con el pimiento conocido como chili.
Te invitamos a mirar un video que explica la historia del chocolate:
Y a poner a prueba todo lo que aprendimos hoy sobre el chocolate con este juego:
María Catalina, la mujer que confeccionó la primera bandera argentina
Todos los 20 de junio se honra al creador de nuestra bandera nacional, Manuel Belgrano, con motivo de su paso a la inmortalidad, por lo que se repite su nombre y se cuenta su historia.
Pero todos los 20 de junio se olvida decir otro nombre: el de María Catalina Echevarría, la responsable de confeccionar aquel primer paño celeste y blanco.
Doña María Catalina Echevarria de Vidal nació en Rosario, un 1 de abril de 1782, hija de padres vascos, al quedar huérfana fue adoptada por la familia de Pedro Tuella. Se casó con Juan Manuel Vidal con quien decidió vivir en una casa contigua a sus padres adoptivos para prestarles los cuidados necesarios. Su hermano, Vicente, era amigo de Belgrano , por eso cuando el prócer llegó en 1812 a Rosario, se hospedó en su casa, desde donde comandaba la organización de las baterías que bautizó libertad e independencia para observar las tareas de fortificación en la barranca y la isla.
Para inaugurarlas, Belgrano organizó una ceremonia patriótica que no se podía concebir sin bandera. En una nota, Belgrano comunicó que “siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela nacional”. Por este motivo le encargó a María Catalina su confección, quien junto a la ayuda de otras vecinas cuyos nombres, una vez más, han quedado en el olvido , tomando materiales de la tienda de los Tuella, cosió los paños y les puso hilos de oro dando nacimiento a la primera Bandera de la Patria . Fue
María Catalina Echevarría no sólo confeccionó la enseña patria. También asistió a la ceremonia de jura, a orillas del Paraná, a pesar de que no era común que las mujeres participaran en ceremonias militares.
Un vitraux en la Catedral rosarina recuerda la primera jura. A la derecha se ve a María Catalina.
El diseño de esta primera enseña, según se cree, era de dos franjas horizontales blancas en los extremos y una franja celeste en el medio.
Luego de caer derrotado en Vilcapugio en 1813, y mientras reagrupaba a su ejército en el pueblo de Macha -hoy territorio de Bolivia-, Belgrano ordenó ocultar la bandera.
En 1885 fue hallada en la capilla de Titiri. Actualmente permanece en el museo “Casa de la Libertad”, en Sucre y existe una réplica autenticada en el Monumento a la Bandera.
Doscientos años después de aquella gesta, una placa colocada en el pasaje Juramento, a metros del Monumento Nacional a la Bandera, se convirtió en el primer recuerdo formal que se le tributa a Echevarría de Vidal en su ciudad natal.
"Esta mujer que fue invisibilizada por la historia merece también que se la conozca y se la reconozca como a tantas mujeres porque ellas también hicieron la patria y son parte de la formación en la construcción de la argentinidad. La mujer además de poner el cuerpo en las guerras de la independencia puso también las manos en las agujas, y tomando el calificativo que lo otorga O’Donnell, como lo hizo María Catalina, la zurcidora de América".Prof. Liliana Maurilli